miércoles, 9 de septiembre de 2026

PRIMER AMOR | MÁS ALLÁ DEL PREJUICIO


Hace algunos posteos te conté mi historia sobre como entré al mundo de la lectura y mi archienemigo tomatoso mortal: 

Busca mi esquela & primer amor, de Elena Garro.

En el anterior post, te di mi opinión sobre el primer relato, tocando el tema de si el amor de Miguel por Paulina era real.

¡Hola tomatito! El día de hoy hablaremos del segundo relato, también es una historia de amor y desencuentro, con un contexto diferente, bastante fuerte y desde una perspectiva femenina.

Primer amor  narra las vacaciones de Barbara y Barbara — madre e hija— mujeres estadounidenses que deciden visitar las costas francesas después del trágico evento bélico conocido con la segunda guerra mundial. Evidentemente, su estancia en Francia era con motivos recreativos y quizá al ser extranjera, Barbara (madre) no era capaz de comprender la magnitud de la situación, debido a  qué ya habían muchas personas, que al igual que ella, estaban siguiendo con un ritmo de vida cotidiana, tratando de borrar de su mente los horrores de la guerra. 

La autora menciona que Barbara madre es una mujer casada de 24 años, a pesar de ello se muestra que su matrimonio no es lo que uno podría esperar: no hay amor mutuo y su esposo trata en diferentes ocasiones convencer a su hija de no adoptar las costumbres de la madre y despreciar la imagen de esta. Barbara denota su incomodidad por esta situación, siempre está ansiosa en casa, fuma, duerme para evadir la realidad y por las noches cuando cree que su hija está dormida, llora. 

Durante su primer día en la costa, mientras buscaban como llegar a la playa, se encuentran con un grupo de jóvenes: altos, con uniformes gastados, herramientas y cabellos rubios que se lo ha comido el sol. Son hombres alemanes, nazis , capturados por el ejército francés como presos de guerra que ahora deben cumplir con trabajos mientras se busca una resolución a la situación actual. Sin pensarlo mucho, la madre les saluda en lengua alemana sin esperar que ellos siquiera contestasen, sin embargo para estos hombres el poder escuchar su idioma representa una faro  de luz en la oscuridad. 

Barbara quizás los decepciona un poco al ser el saludo lo único que conoce en alemán, pero tiene más que ofrecer: cigarros, apenas un pequeño adormecedor a sus músculos y mentes cansadas. Decide sentarse con ellos conocer sus presentes pesares,  los oye hablar de sus familias y hogares. Le provoca cierta tristeza ver a personas tan jóvenes en esas condiciones, le fue imposible no conectar con ellos y aun mucho más con Siegfried. No solo  ella genera un fuerte vinculo con el muchacho desde el primer segundo en el cruzaron palabras, sino que su hija busca consuelo en él. 

Así es  como comienza la historia, con una mujer extranjera realizando su pequeña buena acción del día con los presos. Brindandoles cigarros y un poco de acompañamiento, para Bárbara esto acto podría pasar desapercibido, desgraciadamente no es así porque los locales que sí tienen una historia con el nazismos, una cicatriz que aun duele. 

Los nazis invadieron y ocuparon gran parte de Francia en 1940, dividiendo el país, persiguiendo a poblaciones y transformando la costa en una zona militar fortificada. Es fácil para Bárbara tenderle la mano a uno de estos jóvenes, porque la guerra no se vivió de la misma forma en América  como fue en Europa o Asia. El territorio continental de Estados Unidos no sufrió combates ni destrucción masiva, destacando la movilización industrial, el control social y el impacto en minorías. La guerra se vivió puertas adentro mediante cambios profundos en la economía, la sociedad y la defensa nacional, pero pocas personas vieron de frente a la muerte. Los bombardeos directos de Japón en el territorio continental y de ultramar de Estados Unidos fueron muy limitados, pero sí afectaron a poblaciones civiles y lugares con familias.

No digo que Barbara debía pisotear a estos muchachos ni era un ultraje mostrar empatía por ellos, bien se sabe que en las guerras muchos son arrastrados a ellas sin siquiera estar tener ideas afines a los lideres políticos. Juzgo la facilidad con la que se adaptó,  entendemos que es incomodo realizar preguntas sobre la situación pero...¿por qué nunca preguntó si estaban de acuerdo con los ideales  de Hitler?  ¿por qué no indujo las respuestas? ¿si se hubieran mostrado orgullosos del regimen, los seguiría frecuentando? 

Sobre todo, pienso que este grupo de alemanes se encuentra humillado, por lo cual puede que su actitud haya cambiado antes y  después de su captura y caída de los nazis... Nunca sabremos si fueron arrastrados por la guerra o ellos mismos decidieron tomar las armas con las que se ejecutaron  miles de personas. El que nunca se haya  presentado esta incógnita por la parte de Barbara, me hace sentir que encontraba desconectada de la realidad ya sea desde antes de llegar a Francia o en el momento en que la acogieron. 

Puede ser que por una vez en su vida se sintió útil, necesaria y amada, lo cual la llevó a cegarse en todo lo que implicaba formar un vinculo de amistad y amoroso con un  alemán.  Como lo hice en la primera parte dedicada a este libro, no te voy contar el final. Puedes estar tranquilo, tomatito. 

Vamos a destacar lo interesante de ambas historias, las fantasías de amor vistas desde el punto de vista de él y ella.   El hilo en común  es el "amor" que no nace de conocer realmente al otro, sino de lo que esa persona representa. Para los protagonistas son un escape, un hueco que se llena. Miguel no ama a Paulina, ama la posibilidad de una vida que no vivió. Barbara tampoco ama realmente a Siegfried como persona completa (con su historia, sus convicciones, su responsabilidad) — ama sentirse útil, necesaria, elegida, después de años de un matrimonio que la anula. Los dos protagonistas están huyendo de una vida que no eligieron (el matrimonio arreglado de Miguel, el matrimonio sin amor de Barbara) y proyectan sobre alguien más la fantasía de una vida ideal.

Es realmente bonito de leer como estas historias se entrelazan, en el primer relato es él quien idealiza a una mujer misteriosa como escape de su monotonía; en el segundo es ella quien idealiza a un hombre "roto"  y hasta cierto punto peligroso (por su condición de nazi capturado) como escape de la suya. Garro parece jugar con esa idea de que el amor, en sus dos cuentos, es más un espejo que una conexión real.

Ahora puedo decir con certeza que me a gustado el libro, no por la historia de romance, sino por la complejidad que presenta la representación del amor de dichos personajes. 

En fin, gracias una vez más por acompañarme un día más en un u posteo más. Espero que hayas disfrutado de la lectura y que te haya despertado el interés por leer este libro. En caso de ya haberlo leído, cuéntame tus opiniones en la caja de comentarios. Te veo después, tomatito ¡Hasta la próxima!


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