miércoles, 24 de junio de 2026

BUSCA MI ESQUELA | ¿REALMENTE ES AMOR O ES SOLO CONSUELO?

Advertencia: Incluye revelación de la trama. 


¡Hola, tomatito! ¿Te gusta leer? ¿tienes alguna anécdota interesante con alguno de ellos? ¿Guardas aprecio o rencor por alguno? ¿Cómo recuerdas tu primer libro?

Déjame contarte y abrir mi pulpa contigo. Cuando yo era un tomate pequeño, me costaba mucho leer, me aterraba leer en publico, en la escuela pasaban a los alumnos uno por uno para sondear sus habilidades de lectura y comprensión de la misma, exámenes cronometrados de los que siempre salía llorando. Me era muy frustrante no poder leer con rapidez y al mismo tiempo recordar lo que leía. Mis padres me hacían constantemente practicar, siempre con el mismo libro que tomaron un día al azar de la repisa. Cuanto tiempo odie ese libro, me sé casi de memoria los primeros 4 renglones... ¡por que de ahí no pasaba!

En algún momento, en mi último año de primaria, me dije "ya basta". No puedo estar peleando con leer toda mi vida. Así que tomé un libro al azar de la repisa y lo leí, a veces en voz alta, otras en voz baja, otras en silencio. Y ahí me di cuenta  que la lectura no era mala y mejoré, sobre todo que lo que me hacía trabarme era el hecho de hablar frente a otros, ser el foco de atención. 

Cuando terminé ese primer libro, me sentí con el coraje de enfrentar a mi enemigo mortal:

Busca mi esquela y primer amor. De Elena Garro



Terminé de leerlo y me gustó, sobre todo la atmosfera de la primera narración: busca mi esquela. Hace poco me reencontré con el libro durante la limpieza, un sentimiento de nostalgia me invadió, cuanto podía yo agradecerle a ese libro por traumatizarme pero al mismo tiempo convertirme en un tomate apasionado por la lectura. Decidí releerlo, por los viejos tiempos, me tomó un trayecto de ida y vuelta a casa después de la universidad leer el primer relato. Me sigue encantando la atmosfera, pero que hay cosas igual o más interesantes de las cuales podemos hablar. 

----

Permíteme darte una pequeña sinopsis: Miguel, es un hombre de 32 años que queda encantado- y enamorado- por la presencia hipnótica de una joven de 22 años que responde por el nombre de Irene, una mujer misteriosa, de cuya existencia duda pues sus encuentros resultan enigmáticos, por los días no le es posible encontrarla, aparece por las noches y de desvanece al amanecer. 

Suena romántico, ¿no? Un hombre totalmente enamorado por una joven, dispuesto a hacer lo que sea con tal de tenerla cerca y hacerla feliz... un sueño hecho realidad. 

Pero mientras más lo leo menos creo que estuvieran realmente enamorados, y aunque suene romántica la idea de "estábamos rotos y por eso el destino no unió para reconfortarnos". La realidad es que ellos no se conocían, que probablemente Miguel era el más iluso de la relación.  

Su primer encuentro se da en la oscuridad de las calles de la Ciudad de México, Irene huía probablemente de su realidad en un principio, pero poco después tuvo que huir de las garras de otro hombre quién se dispuso a perseguirla por la lúgubre ciudad.  Desesperada, llamó a la puerta de una casa desconocida y al no obtener respuesta, buscó otras opciones para sobrevivir, es ahí cuando un rayo de luz se abre paso hacia ella : el auto de Miguel.  Sin pedir permiso, se cuela dentro de él pidiendo ayuda al extraño.

Miguel por su parte, cree que la chica está exagerando y aunque en un principio la invasión lo sorprendió, no puede dejar de notar que Irene es una mujer linda,  incluso pasa por su cabeza proponerle entrar a un hotel. Rápidamente desecha el pensamiento, pues eso arruinaría quizá su noche. Toca sus piernas sin permiso, la besa, No al instante pero si durante el lapso de tiempo que estuvo con ella.  

Irene se hace ver como una chica frágil, esa forma en la que se recuesta en las piernas del desconocido para no ser vista en el auto, la hace ver infantil. También con cierta inmadurez por algunos de sus  comportamientos posteriores, las pocas palabras que salen de su boca, son metáforas, mensajes crípticos .Que aunque no comprende del todo Miguel, le han cautivado. 

Desde que Miguel conoce a Irene, no para de cuestionar su entorno que lo rodea y sus decisiones pasadas: es un hombre con una buena posición económica, con la una esposa de buena familia- la cual fue elegida por su madre para él-  tiene una casa con todas las comodidades y sobre todo, dos hijos. 

Se siente infeliz porque se da cuenta que nunca en su vida tuvo la posibilidad de elegir, o más bien   , nunca le  importó elegir hasta que Irene rompió con la monotonía de su vida por una simple casualidad.

¿En realidad ama  a Irene o simplemente está  enamorado de la imagen que se ha  creado  de  ella ? 

Yo me inclino por lo segundo. Miguel no ama a Irene. Ama el hueco que ella llenó. ¡Ni siquiera conoce su nombre verdadero! 

Piénsalo: la conoce de noche, en un instante de caos, ella no le dice casi nada coherente y aun así él queda fascinado. ¿Fascinado por qué exactamente? No por su personalidad, no por su historia, no por lo que piensa o sueña. Queda fascinado por su misterio, y el misterio no es una persona, es una pantalla en blanco sobre la que proyectamos lo que queremos ver. Además de ser descrita como una mujer hermosa,  podríamos entonces suponer que fue amor a primera vista, atracción física. 

De repente aparece esta chica que no encaja en ningún esquema que le fue  impuesto, que habla en metáforas, que desaparece con la luz del sol. Claro que se enamora. Pero se enamora de la posibilidad, no de ella. Quiere volver en el tiempo, lo que  ya perdió, a las decisiones que  no  tomó en su juventud, a vivir su vida sin estar en piloto automático. Pero insisto, no la conoce. Sabe como  se ve, sabe el timbre de su voz, como se siente y que divaga.

Hagamos un pequeño recuento de las cosas que no conoce de ella:

  • Su nombre
  • Su dirección 
  • Que hace en su tiempo libre 
  • Cuales son las cosas que odia
  • Sus virtudes y defectos.
O sea, nada esencial  que le  permita tomar  decisiones tan drásticas como huir con ella... ¿Qué pasa si al final incluso le resulta intolerable una pequeña manía de ella? Esa que con ¡pop! reviente la burbuja en la que vivía. 

¿E Irene? También está huyendo de algo, aunque el cuento no nos lo deje del todo claro en ese momento, sin embargo se puede  intuir que quizás sea debido a que le informaron del arreglo de su matrimonio. Irene no busca a Miguel, lo usa como refugio, igual que tocó esa puerta desconocida antes de subirse a su auto. Él fue una salida de emergencia, no una elección.

Y aquí es donde el cuento me parece más interesante que romántico: ninguno de los dos realmente elige al otro. Se encuentran porque el miedo y la soledad los empujan hacia el mismo punto. Eso no es amor, o al menos no del que dura, ese que  estamos tan acostumbrados  a  ver en la televisión o de la pareja de ancianos que nos encontramos en los parques y mercados. 

Ahora tu te podrás estar preguntando: 

"bueno, entonces sí Irene no lo eligió, ¿por qué TOMATES tuvieron más encuentros furtivos?" 

Efectivamente, porque los demás si fueron elección de la chica. Irene no se quedó de brazos cruzados como Miguel cuando le informaron  de su matrimonio. Ella tenía claro  que no era lo que quería, por eso huyó llena de rabia esa noche- aunque supiera que tarde o temprano iba  a tener que afrontar la triste realidad, ya que en esa  época era algo normalizado. No salió buscando un hombre, simplemente Miguel apareció en su vida, mostró interés y ella  se dejó ser amada. Aprovechó la oportunidad  de poder sentir algo por alguien por elección, aunque fura poco por  poco tiempo, aunque no   fuera lo que ella hubiera esperado. 

En un principio no  estaba tan cómoda con el toque de MIGUEL , PERO A LO LARGO DEL  RELATO se muestra más accesible al intercambio.

Mi opinión, Paulina - el verdadero nombre de la  joven-  decidió amar a Miguel, lo poco que conocía de el, disfrutar de la aventura antes que tuviera que ser entregada a  un hombre rico que pudiera no amarla (como Miguel con  su esposa) amarla, o solo desearla.  ¿pudo Paulina haber amado  a Miguel? Puede que sí, ella no tenía el mismo velo de ignorancia que el hombre. Admitió que lo había estado investigando, "siguiendo".  Eso no quita que ella también pudiera estar enamorada de esa imagen de salvador, un caballero que en vez de armadura llevaba traje y con un auto en vez  de caballo. Quizá fantaseaba que Miguel  la rescatara de las malvadas garras su prometido y familia... ¿y después?

Ya he revelado mucho de la trama. por lo cuál no contaré el desenlace.  

Quedémonos con esta idea:  quizás ambos se enamoraron, cada uno a su manera y desde su propia ilusión. Pero el amor construido sobre lo que no conocemos del otro, sobre lo que necesitamos que el otro sea, tiene fecha de caducidad.

Y eso,  tomatito, es lo que hace tan interesante a este  relato. No nos vende un romance. Nos pone a reflexionar y nos pregunta si alguna vez hemos amado a alguien de verdad, o si solo hemos amado el alivio que nos dio su presencia.

¡En fin! Es todo por el día de  hoy, mi tomate lector.  Espero que tengas la oportunidad de leer el libro de donde proviene  el cuento y si ya lo leíste, cuéntame si te gustó o qué piensas de la trágica historia de amor de estos tortolitos. ¡Nos vemos luego!



No hay comentarios:

Publicar un comentario